¿Por qué mi perro come pasto?
Salís al patio o a pasear y tu perro, de repente, se pone a mordisquear pasto como si fuera una vaca. Es una de las conductas que más curiosidad (y dudas) genera: ¿le falta algo?, ¿está enfermo?, ¿lo dejo o lo freno? La buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, comer pasto es un comportamiento normal y no indica nada grave. Pero conviene saber por qué lo hace, qué cuidar y cuándo sí prestar atención.
Las razones más probables
- Instinto. Los ancestros del perro comían presas enteras, que incluían contenido vegetal; el gusto por mordisquear plantas quedó de herencia.
- Les gusta. A muchos simplemente les atrae el sabor, el olor o la textura del pasto fresco, sobre todo en primavera.
- Aburrimiento o atención. Un perro con poca actividad puede comer pasto para entretenerse —o porque notó que así lográs que le prestes atención.
- Fibra. El pasto aporta fibra, que ayuda al tránsito intestinal; algunos lo buscan por eso.
- Malestar estomacal. A veces lo comen cuando algo les molesta y, al hacerlo, vomitan. Pero ojo: la mayoría no vomita después, así que la idea de que "comen pasto para vomitar" es solo una parte de la historia.
El mito de "le falta algo"
Es muy común escuchar que el perro come pasto "porque le falta algo en la comida". En la mayoría de los perros bien alimentados, esto no es así: es simplemente una conducta normal. Dicho eso, no hay que descartarlo del todo —un aporte bajo de fibra puede influir en algunos casos—. Si tu perro empezó de golpe a comer mucho pasto, o lo combina con molestias digestivas, vale la pena revisar su dieta: que esté comiendo un alimento equilibrado y de calidad. Para chequearlo rápido, escaneá la etiqueta con ACM NutriPet y mirá el semáforo 🟢🟡🔴 de ingredientes en segundos.
¿Lo dejo o lo freno?
Si come pasto limpio, de vez en cuando y tranquilo, y por lo demás está sano, no hace falta hacer un drama: es normal. Lo que sí conviene es asegurarte de dónde come (nada de céspedes fumigados ni pasto de la calle) y ofrecerle más estimulación —paseos, juegos, juguetes— si sospechás que lo hace por aburrimiento. Si querés sumarle fibra o "verde" de forma segura, podés darle algunas verduras aptas como premio; mirá frutas y verduras que puede comer un perro.
En resumen
Comer pasto es, casi siempre, un comportamiento normal del perro: instinto, gusto, aburrimiento o fibra, más que una señal de que "le falta algo". Lo importante es que el pasto esté limpio (sin pesticidas ni plantas tóxicas) y vigilar si lo hace de forma compulsiva o con vómitos, que sí amerita consulta. Y si empezó de repente, revisá su dieta: escaneá la etiqueta de su comida con ACM NutriPet, semáforo 🟢🟡🔴 en segundos, 5 análisis gratis al día, sin tarjeta. Probalo gratis acá.